Categories: Noticias Ambientales
      Date: feb 20, 2010
     Title: El polvo del desierto es un importante factor en el clima del mundo
El polvo de tormentas que se registran en África, Oriente Medio y el Ártico es un importante factor en el clima del mundo, aseguraron dos estudios presentados hoy ante la reunión de la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias (AAAS).


Ese polvo puede influir en los océanos, tener impacto en el ciclo del carbono y hasta efectos en la temperatura global, señaló Karen Kohfeld, científico de la Universidad Simon Fraser.

Kohfeld indicó que esa fue la principal conclusión de un análisis de datos que contienen los registros de las últimas décadas sobre el desplazamiento de las nubes de polvo en el planeta.

Añadió que esos registros ya han servido "para demostrar que tanto el aumento de los vientos como la reducción vegetal fueron factores importantes del polvo durante la última glaciación".

Según Kohfeld, el polvo atmosférico es una constante de los estudios climáticos debido a que está en todas partes y ha sufrido muchos cambios.

Además, añadió, es importante en el ciclo del carbono porque contiene hierro y otros nutrientes esenciales para diversos organismo.

Al depositarse en los océanos, el agua dulce y los ecosistemas puede ser un fertilizante que aumenta la vegetación y reduce la presencia de dióxido de carbono en la atmósfera.

"El polvo es buen ejemplo de cómo la tierra, la atmósfera y el clima están vinculados", dijo.

En el otro estudio, científicos de la Universidad de Miami (Florida) indicaron que el polvo que cubre automóviles y casas en regiones del sur de Estados Unidos y en el Caribe es parcialmente suelo de los desiertos de África.

También existen evidencias de que tormentas del Ártico causadas por el retroceso de los glaciares podrían estar depositando un polvo similar en regiones del norte de Europa y Norteamérica, señaló Joseph Prospero, profesor de marina y química atmosférica de la Universidad de Miami.

Según su estudio, los datos proporcionados por los satélites han mostrado grandes cantidades de polvo en suspensión en el Ártico, pero las nubes permanentes sobre esas regiones han impedido determinar su origen.

Además, los registros han mostrado una fuerte relación entre el desplazamiento del polvo sobre el océano (Atlántico) y los niveles de lluvia en las regiones de Sahel y Soudan, en África, indicó.

Sin embargo, el científico manifestó que el desplazamiento de polvo no está directamente vinculado con las precipitaciones sino con otros factores climáticos.

Por otra parte, señaló, algunos de los períodos más intensos de desplazamiento de polvo están vinculados al fenómeno meteorológico de "El Niño", que puede influir en factores como el viento y la variabilidad de las precipitaciones pluviales.

Prospero admitió que es necesario profundizar las investigaciones para comprender los procesos fundamentales y la relación entre el clima, la lluvia y el desplazamiento del polvo.

También se debería estudiar el efecto de esas partículas en la salud de las personas, dijo.

"Aunque hasta ahora no existe una prueba concreta de que el polvo africano constituye un problema sanitario, su impacto debería estudiarse sobre todo porque las proyecciones climáticas indican que aumentará en el futuro", indicó.

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